Este sábado frío, muy frío de enero, nos hemos reunido en Vallescout medio centenar de scouts y guías, con familiares y amigos, para recordar a nuestros hermanos que descansan en el eterno campamento y que tanto hicieron por este lugar de El Valle, cumpliendo su promesa de servicio.
Y los hemos recordado con un pequeño gesto en su memoria, plantando con sus familias un algarrobo, un granado y un olivo, como forma simbólica de perpetuar una vida, de transformar la pérdida en esperanza y agradecer el legado que nos dejaron.
No han faltado palabras de agradecimiento, de cariño, de recuerdos, por parte de Felipa, Toñi, Javier, María José, Puri y Sonia, que nos recordaba un verso de Mario Benedetti, que dice:
Si mañana no despertara solo cree que me he dormido.
Piensa que en la paz de mi sueño te sueño y no me he ido.
También escucha mi música, lee mis libros, usa mi ropa, toma mi copa, bebe mi vino.
No me recuerdes ausente, no me busques en el olvido,
búscame dentro de ti, ahí estaré contigo.
Cerrando el acto, una vez más la Guilda Musical cantando con la alegría del alma a la que nos tiene acostumbrados: “a veces llorar, a veces reír, seguir el camino, y al final los amigos no se olvidan de sus amigos” , entre otras estrofas de su extenso cancionero. Gracias una vez más desde estas líneas.
Pues que el frío de la ausencia no nos impida afrontarlo con la calidez del recuerdo y con una clara y firme voluntad de vivir. ¡Por ellos!
SLPS


